DOÑA FRANCISQUITA

La acción se sitúa en el Madrid romántico de finales del siglo XIX, durante el carnaval. 

El argumento presenta la historia de amor de Francisquita por Fernando, que a su vez está enamorada de una cómica, Aurora la Beltrana, que no le corresponde. Francisquita, cortejada por el padre de Fernando, se deja querer y lo alerta contra su hijo, logrando, de esta manera, interesarle. 

Leyendo la letra de la famosa Canción del Ruiseñor, entendemos el papel que juega cada uno en la historia: “la rosa que languidece de casto amor” es Francisquita, “el ruiseñor” es Fernando, “el zángano zumbador” es Don Matías y “la otra flor” es Aurora.

Una auténtica comedia de enredo con una excelente factura musical en la que destaca el arte de la instrumentación y el dibujo melódico de la línea vocal. El libreto, basado libremente en la comedia de Lope de Vega, retrata el Madrid romántico de una manera poética y fiel, creando cuadros de gran colorido y viveza, sin caer en la mera recreación histórica, siendo esta una obra llena de frescura. Por sus características puede definirse también como una ópera cómica de gran calidad.

Esta obra cuenta con un nutrido grupo de anécdotas desde su gestación hasta el estreno, ya que pasó muchas vicisitudes antes de conseguir el éxito que la ha hecho pasar a la posteridad.

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